¿QUÉ ES UNA LICENCIA DE SOFTWARE?
Una licencia de software es
un contrato entre el licenciante (autor/titular de los derechos de
explotación/distribución) y el licenciatario (usuario consumidor, profesional
o empresa) del programa informático, para utilizarlo cumpliendo una serie
de términos y condiciones establecidas dentro de sus cláusulas, es decir, es
un conjunto de permisos que un desarrollador le puede otorgar a un usuario en
los que tiene la posibilidad de distribuir, usar o modificar el producto bajo
una licencia determinada. Además se suelen definir los plazos de duración, el
territorio donde se aplica la licencia (ya que la licencia se soporta en las
leyes particulares de cada país o región), entre otros.
Las licencias de software pueden establecer entre otras cosas: la cesión de determinados derechos del propietario al usuario final sobre una o varias copias del programa informático, los límites en la responsabilidad por fallos, el plazo de cesión de los derechos, el ámbito geográfico de validez del contrato e incluso pueden establecer determinados compromisos del usuario final hacia el propietario, tales como la no cesión del programa a terceros o la no re instalación del programa en equipos distintos al que se instaló originalmente.
Las licencias de software pueden establecer entre otras cosas: la cesión de determinados derechos del propietario al usuario final sobre una o varias copias del programa informático, los límites en la responsabilidad por fallos, el plazo de cesión de los derechos, el ámbito geográfico de validez del contrato e incluso pueden establecer determinados compromisos del usuario final hacia el propietario, tales como la no cesión del programa a terceros o la no re instalación del programa en equipos distintos al que se instaló originalmente.
Propiedad
intelectual y derechos de autor
Según la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual OMPI o WIPO, por sus siglas en
inglés (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, 1967), la propiedad
intelectual tiene que ver con las creaciones de la mente, y está dividida en
dos categorías: la propiedad industrial y el derecho de autor. La propiedad
industrial incluye invenciones, patentes, marcas, indicciones geográficas,
dibujos y modelos industriales; por otra parte el derecho de autor engloba las
obras literarias y artísticas (novelas, poemas, obras de teatro y otros
escritos), películas, fotografías, esculturas, en general los derechos de
artistas o intérpretes sobre sus interpretaciones, pero no es claro a que se
refiere la propiedad intelectual cuando se habla de software. En cuanto a las
normas de propiedad intelectual y derechos de autor para los productos
digitales, se aplican de la misma manera que para el resto de las creaciones
originales, es decir las mismas condiciones reglamentadas por la OMPI
(Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, 1967), organismo que con el
objetivo de actualizar y complementar el Tratado de Berna, ha pautado los
“tratados de Internet”, a saber: el tratado de derechos de autor de la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual WCT (WIPO Copyright Treaty) y
el tratado del funcionamiento y fonogramas de la Organización Mundial de la
Propiedad Intelectual WPPT (WIPO Performances and Phonograms Treaty) (Tratados
de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, 1996), los cuales
introducen elementos de la sociedad digital, debido a que el tratado de Berna
protege sólo las obras literarias y artísticas, pero ha sido base para la
protección de productos digitales.
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